Un buen proyecto no necesariamente es un proyecto financiable.

Una empresa puede tener una gran oportunidad de negocio, clientes, experiencia e incluso buenas proyecciones financieras.
Y aun así, no estar preparada para obtener financiamiento.

¿Por qué?
Porque quien financia no evalúa solamente si el proyecto es atractivo.
Evalúa si la operación está suficientemente estructurada para asumir el riesgo.
Capacidad de pago.Flujo.Plazos.Garantías.Información financiera.Destino de los recursos.Riesgos de ejecución.
Cuando estas piezas no cuentan una historia coherente, incluso un buen proyecto puede encontrar dificultades para obtener capital.
Por eso, antes de preguntarse:
“¿Quién puede financiarme?”
conviene responder una pregunta anterior:
“¿Está mi operación realmente preparada para ser financiada?”
En Albin Asociados creemos que el financiamiento comienza mucho antes de sentarse frente a una institución financiera.
Comienza con la estructura.
ALBIN ASOCIADOS | Perspectiva




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